Desarrollamos obras originales que combinan técnica, sensibilidad y detalle humano, buscando transmitir emociones y
reflexiones a través del movimiento. Además, colaboramos con compañías y colectivos artísticos para crear
coreografías a medida, adaptadas a sus necesidades. Cada proyecto refleja nuestra filosofía: la danza como vehículo
de expresión honesta, compleja y cercana, cuidando cada matiz y respetando la visión de quienes nos confían su
trabajo
LaChula nace en el año 2020, colectivo formado como resultado de la colaboración entre Gonzalo Peguero y Yaiza López, quienes, tras una trayectoria individual trabajando con diversos artistas, centros formativos y produciendo creaciones de manera individual, decidieron fusionar su bagaje, calidad y experiencia en un proyecto de danza conjunto. Esta convergencia entre lo pedagógico y lo artístico se llevó a cabo en el ámbito nacional en diversos centros: Espacio Vilarinyo, Conservatorio Profesional de Danza Carmen Amaya, Laboratorio Escénico COOP, Elephant in the Black Box Madrid, Escuela Profesional de Danza de Castilla y León Ana Laguna (Burgos), entre otros reconocidos lugares, a la vez que desarrollaban diferentes producciones como cocreadores.
Actualmente, el colectivo lleva a cabo sus propias creaciones y, ambos, Yaiza y Gonzalo, son directores asociados del EBB Junior European Ballet bajo la dirección artística del coreógrafo Jean-Philippe Dury.
Ofrecemos talleres diseñados para profesionales, aficionados, niños, colegios y diferentes colectivos, acercando la
danza a todos con cercanía y respeto. Nuestro enfoque combina técnica, creatividad y detalle humano, promoviendo el
aprendizaje reflexivo y la participación activa. Buscamos que cada experiencia sea enriquecedora, divertida y
coherente con los valores que nos guían: honestidad, complejidad accesible y disfrute compartido.
Tenemos la necesidad, no solo de crear una obra propia, si no de acercarla a los demás en diferentes
ámbitos y contextos, para que puedan participar también desde un enfoque pedagógico y social,
entendiendo y compartiendo que el arte de la danza puede ser un lugar de práctica, visión y /o
aprendizaje para todos.